En la carretera, una historia de turismo lento como nos gustan
El turismo slow: ¿un viaje a lomos de un caracol? ¿Un slow que marea? Mmm, casi. Conocimos a dos viajeros que llevan su casa consigo para tomarse el tiempo de disfrutar de los lugares que visitan. Esta es la historia de un viaje laaaargo: hacer en 24 meses lo que podríamos hacer más rápido, dejando grandes huellas (de carbono) tras nuestras enormes botas de siete leguas.
La caravana, la compañera ideal para el turismo slow
Alexis y Aurélie son dos espíritus libres originarios de Reunión, una magnífica isla tropical del océano Índico. Alexis es fotógrafo profesional de paisajes y eventos, que revela y embellece con su mirada de artista.
Emprendió el vuelo con su mujer para recorrer las carreteras de Europa en caravana. Y esto no ha hecho más que empezar.

Un beso de paseo
@alexisgilli_ con el polo gris a medida
@aurelie__robert con el body de verano y la falda zíngara
@oiainthevan desnudo y feliz con su pelaje #jesuiscequejeporte
Su road trip comienza a principios de 2019.
Alexis prepara primero la caravana que compró a una pareja de viajeros: transforma el interior para convertirlo en un refugio acogedor y práctico. Como buen maker, crea una ecocaravana de primera: está equipada con tecnología digital, funciona con energía solar y recoge el agua de las nubes.
En resumen, esta caravana de ensueño existe de verdad; venid, os la enseñamos.
Son nada menos que 18 m2: está el espacio del conductor, cuyo asiento del acompañante se puede retirar para ampliar el salón, sí, como si fuera Lego; una zona de cocina, una cama elevada, un baño y un espacio de almacenamiento para el equipamiento deportivo, etc. ¡Pues sí, el minimalismo libera espacio! Sobre todo porque pasan el tiempo al aire libre.
Su mini casa móvil es prácticamente autosuficiente en energía gracias a los paneles solares instalados en el techo. Es silenciosa y no consume petróleo, a diferencia de un generador eléctrico. Para el invierno y las regiones nórdicas, como Noruega, donde tienen pensado pasar, la energía se producirá mediante aerogeneradores.
El itinerario
Salen del Val d’Allos, municipio del parque nacional del Mercantour situado entre Niza y Lyon. Comienzan visitando España. Aurélie pasó un mes en una granja ecológica en construcción en el País Vasco y conoció a otros voluntarios, lugareños, alemanes, franceses...
Después, rumbo a Marruecos, pero se denegó la entrada a Oia, su perrito, aunque es muy mono. Hay otros motivos bastante imprevisibles por los que se puede impedir el paso de una frontera: por ejemplo, en Ruanda, la aduana registró la caravana de un compañero aventurero de Alexis para confiscar... ¡las bolsas de plástico!
Ruanda se toma muy en serio el problema del plástico, y se nota. ¡Está todo limpio!
Después de pasar un tiempo en la península ibérica, subieron de nuevo a Francia por la costa atlántica. Para despertarse con vistas al mar y admirar la hermosa Duna de Pilat, en la bahía de Arcachón.
La próxima etapa: conducir hacia el norte hasta Lille y después disfrutar del mes de julio en Noruega.
El turismo slow en caravana, un proyecto común lleno de sorpresas cotidianas
Se abastecen de agua en las áreas de camping, en las gasolineras o recogiendo agua de lluvia con un toldo donde el cielo está limpio. Cuando se vive en una caravana, uno se adapta aún más al ritmo de las estaciones (se trata de no acabar en Noruega en diciembre) y es más consciente de la calidad del aire y del agua. En una ciudad contaminada, el aire es más denso y no se puede beber el agua de lluvia. Encontrar agua potable requiere organización y no sabe igual en todas partes. En caso de escasez, pueden filtrar sus aguas grises, las que han utilizado para ducharse y lavar los platos. ¡Nuestros aventureros tienen recursos de sobra! También tienen un cañón de ortigas y pistolas de telarañas para casos de fuerza mayor.
Su panel de control les indica el consumo de gasolina y electricidad. El juego consiste en conservar suficiente gasolina para avanzar mientras se calientan con gasóleo en invierno. Como la exposición al sol no es constante, prestan atención a lo que consumen (cariñoooo, ya no hay agua caliente, ¿hablas en serio?).
Es cuestión de ingeniárselas sin renunciar a la comodidad: ¡una forma natural de darle chispa a la pareja!
¿Woke o no?
En realidad, Alexis y Aurélie inspiran porque respetan el medio ambiente sin comerse la cabeza. Ni siquiera presumen de ello.
Es instintivo: como son nómadas, son minimalistas.
Como les gusta hacer bricolaje, fabrican lo que necesitan o recuperan objetos de segunda mano, lo que reduce los residuos.
Como aman la naturaleza y conviven con ella a diario, la cuidan. Incluso se podría decir que son naturales, en el sentido de que no consideran la naturaleza algo externo a ellos: están completamente dentro de ella.
¡Solo les falta conducir con combustible ecológico! Pero sin necesidad de hacer cálculos, se puede decir que ya tienen un impacto positivo en el mundo, por la alegría que contagian y su amplitud de miras. Además, son majísimos, así que les decimos: ¡hasta pronto!
